Dos ciudadanos letones fueron detenidos en las primeras horas del jueves después de ser hallados dentro del perímetro de la base aérea de Molesworth, en el centro de Inglaterra, que alberga operaciones de inteligencia de Estados Unidos y la OTAN, informó la policía antiterrorista británica. El episodio se suma a una serie de incidentes de seguridad que han puesto en alerta a las instalaciones militares del Reino Unido en las últimas semanas.
Los dos hombres, de 32 y 36 años y residentes en el Reino Unido, fueron arrestados pasadas las 2 de la madrugada dentro del recinto de RAF Molesworth, ubicada a unos 112 kilómetros al norte de Londres, en el condado de Cambridgeshire. La base es operada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos y alberga el Centro de Fusión de Inteligencia de la OTAN, que provee información al Comandante Supremo Aliado en Europa, además de personal de inteligencia del Comando África de Estados Unidos.
Agentes de la Policía del Ministerio de Defensa y de la Policía de Cambridgeshire comenzaron a investigar el incidente alrededor de las 22 horas del miércoles, luego de que se hallara un vehículo abandonado cerca del límite de la base, según un comunicado de la Policía Antiterrorista de Londres. Las búsquedas posteriores permitieron localizar una pequeña brecha en la valla perimetral, lo que condujo a la detención de los dos sospechosos horas más tarde.
Los dos letones fueron arrestados inicialmente bajo sospecha de intrusión en un sitio prohibido y daños criminales. Posteriormente, los cargos se modificaron a entrada en un lugar prohibido con fines perjudiciales para el Reino Unido, de acuerdo con la policía. La investigación quedó en manos de la unidad antiterrorista debido a la naturaleza del delito.
La comandante Helen Flanagan, jefa de la unidad antiterrorista, señaló que la pesquisa se encuentra en una etapa inicial. "Nuestra investigación sobre este incidente está en sus etapas muy iniciales", afirmó. "Una parte importante de esto es analizar cualquier motivación potencial de por qué los hombres estaban presentes en el sitio, pero debo subrayar que mantenemos una mente abierta en esta etapa y las indagaciones están muy en curso", agregó Flanagan.
La funcionaria precisó que, por el momento, nada sugiere que el episodio en Molesworth esté vinculado con lo ocurrido semanas atrás cerca de otra base aérea utilizada por fuerzas estadounidenses.
El 27 de septiembre, las autoridades detectaron tres vehículos sospechosos cerca de RAF Fairford, una base aérea británica desde la que bombarderos estadounidenses habían lanzado ataques contra Irán. El hallazgo desencadenó una investigación de gran escala que derivó en siete arrestos; los detenidos fueron puestos en libertad bajo control judicial. Dentro de los vehículos no se encontró ningún artefacto explosivo, aunque sí una cantidad importante de gasolina.
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que existían fuertes indicios de la implicación de Irán en ese incidente, algo que Teherán negó. Como consecuencia, la Fuerza Aérea de Estados Unidos retiró el fin de semana pasado todos los bombarderos que tenía desplegados en la base. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el lunes a periodistas que no quería "tentar al enemigo" manteniendo los aviones en el lugar. Las autoridades británicas se negaron a comentar versiones sobre un posible ataque con drones como motivo del traslado.
Según fuentes oficiales británicas actuales y antiguas citadas por la agencia Bloomberg, la decisión de Trump de retirar los bombarderos podría envalentonar el uso de personal subcontratado por parte de Irán y Rusia para ejecutar sabotajes. El Reino Unido teme que potencias hostiles ganen confianza para forzar cambios en los dispositivos de defensa occidentales a un costo relativamente bajo, mediante el reclutamiento de delincuentes locales.
El episodio en Molesworth es el tercer incidente de seguridad que sacude a la comunidad militar británica en el último mes, en momentos en que funcionarios de defensa e inteligencia advierten que el Reino Unido es un blanco probable de los llamados ataques híbridos ejecutados por personas que trabajan para potencias extranjeras como Rusia e Irán. El mismo jueves, un miembro en actividad de la Marina Real compareció ante un tribunal acusado de intentar enviar información sensible a Rusia entre noviembre de 2024 y mayo de 2025.
RAF Molesworth fue fundada en 1917 y utilizada por bombarderos estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial. Albergó distintas unidades británicas y estadounidenses hasta 1990, cuando la Royal Air Force comenzó a construir un nuevo centro de análisis de inteligencia para el Comando Europeo de Estados Unidos, instalación que derivó en lo que hoy se conoce como el Centro de Operaciones Conjuntas de Inteligencia de la OTAN en Europa.
El Comando Europeo de Estados Unidos indicó que tenía conocimiento del incidente, aunque evitó referirse a "medidas específicas de protección de la fuerza". "Continuaremos evaluando el entorno de amenazas en torno a nuestras instalaciones y tomando las acciones apropiadas para proteger a nuestro personal, nuestras plataformas y las bases desde donde operan nuestras fuerzas", señaló en un comunicado. "Mientras evaluamos la postura de seguridad global, las fuerzas estadounidenses permanecen en el máximo estado de alerta", agregó.